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Witiza

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Witiza Rey visigodo que gobernó sobre el Reino visigodo de Toledo. En el 698 fue asociado al trono para garantizar su sucesión; reinó conjuntamente "regni concordia" con su padre desde el 15 de noviembre del 700 hasta el 702, fecha en que falleció Égica, su progenitor, reinando como rey único desde este momento y hasta su muerte ocurrida en el 710.

Biografía

Sucedió en el trono a Égica, después de que en el 698 éste le asociara al trono y, desde el 700 (15 de noviembre) al 702, ambos reinaran conjuntamente. Su reinado coincide con la crisis final del reino de Toledo. En esos momentos, el poder de los reyes era muy reducido, y el Estado se encontraba dividido en células, en las que los nobles actuaban como señores independientes.

Fijó su sede real en la ciudad de Tuy. A la muerte de su padre le sucede como rey de los visigodos.

Witiza parece haber sido un gobernante más suave que su padre. Consciente a buen seguro de las tensiones creadas por su antecesor con sus persecuciones, llamó a los desterrados por su padre y les devolvió sus propiedades y sus esclavos y quemó públicamente las declaraciones, que habían firmado obligados, sobre deudas al tesoro. Incluso les devolvió sus cargos palatinos.

Su reinado se inició con la celebración del XVIII Concilio de Toledo, cuyas actas no se han conservado, en el cual seguramente se le confirmó en el trono. Estaría presidido por el metropolitano Felix, al que algo más tarde sucedió Gunderico o Gulderico (quien no debió ejercer el cargo muchos años, pues en los últimos años de Witiza era metropolitano Sindredo, quien dirigía al clero con mano férrea, siguiendo los dictados regios).

Poco se sabe de su reinado, pero el cronista anónimo continuador de la Crónica de San Isidoro menciona que trajo prosperidad y gozo a Hispania.

Witiza, hacia el final de su reinado, asoció al trono a su hijo Agila, lo que quizás desagradó a los nobles, a quienes podía no gustar el príncipe, o podían desear elegir otro rey, ya que la sucesión dinástica Egica-Witiza-Agila contradecía la tradición electiva del monarca del Reino Visigodo.

Se cree que se enfrentó al dux de la Bética Teudefredo, pero las causas son inciertas.

A su muerte hacia el año 710, una facción de funcionarios palatinos, seguramente derivada de los perjudicados por Égica, en el senado colocó en el trono a Roderico (conocido habitualmente como Don Rodrigo), quien no obtuvo el apoyo de buena parte de la nobleza ni tampoco del clero. Aunque se supone a Rodrigo combatiendo a los vascones cuando desembarcaron los árabes el 711, lo más probable es que hubiera debido hacer frente a una rebelión de la nobleza partidaria de Witiza, que dirigida por los magnates que apoyaban a los hijos del fallecido rey -ya que estos debieron haber sido niños aún al momento de la muerte de su padre-, dominaba al menos la Tarraconense y Narbonense (de Rodrigo consta el dominio de Lusitania y Cartaginense porque en ambas emitió moneda, y de la Bética, de donde probablemente era duque, porque en ella estuvo luchando como rey el 711).

Curiosidades

Es conocida la acusación constante de todos los historiadores sobre la perversidad moral del rey visigodo, basado en crónicas históricas posteriores.

Las noticias de su reinado son escasas y confusas, atribuyéndose al monarca fama de lujurioso y deshonesto. Promovió escandalosas costumbres, disolvió los concilios y selló los cánones. Tomó nuevas esposas y concubinas, y para evitar la posible represión de la iglesia, toleró que los obispos, presbíteros y diáconos gozasen de los placeres de las mujeres.

Así mismo, él se enamoró de su sobrina, la hermosa Luz Vitula Fernández, la cual le rechazaba, ya que estaba enamorada de otro tío suyo: Favila, duque de Cantabria, con el cual se casó en secreto y tuvo como descendientes a Pelayo (famoso héroe en la batalla de Covadonga contra los musulmanes) y Ormesinda.

Tras la muerte de Favila a manos de Witiza, según la crónica Albeldense, su viuda doña Luz y sus hijos fueron desterrados a las tierras del norte.

Descendencia

  • Agila, rey visigodo opositor a Don Rodrigo.
  • Alamundo. De él desciende Sara; y de ella, el cronista andalusí Ibn al-Qutiyya.
  • Artobas, también conocido como Ardavasto, Sisberto o Sisebuto, quien fue señor o rey de los cristianos tributarios de Gallaecia y Lusitania, teniendo su sede en Coímbra. Su descendiente más celebrado es el duque Hermenegildo Gutiérrez, reconquistador de Coimbra en el siglo X.

Véase también

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