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PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Sábado 22 de diciembre, a las 12:30 horas, presentación de la novela PLAGIO del ateneísta
Rosauro Varo Cobos , en la Fundación Antonio Gala.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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Teodosio I el Grande

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Flavio Teodosio, llamado el Grande (Coca o Itálica, 11 de enero de 347 – Milán, 17 de enero de 395), fue emperador de los romanos desde 379 hasta su muerte. Promovido a la dignidad imperial tras el Desastre de Adrianópolis, primero compartió el poder con Graciano y Valentiniano II. En 392 Teodosio reunió las porciones oriental y occidental del Imperio, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano. Después de su muerte, las dos partes del Imperio se separaron definitivamente.

Con respecto a la política religiosa, tomó la trascendental decisión de hacer del cristianismo niceno o catolicismo la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica de 380.

Orígenes y carrera

Teodosio nació en Cauca, en Hispania (actual Coca) o, según Alicia M. Canto, en Itálica o sus alrededores, hijo de un oficial militar, Teodosio el Viejo, conocido en la época como el comes Theodosius. Acompañó a su padre a Britannia para ayudar a acabar con la Gran Conspiración en 368. Era comandante militar (dux) de Mesia, una provincia romana en el Danubio inferior, en 374. Sin embargo, poco después, y alrededor de la época de la repentina caída en desgracia y ejecución de su padre, Teodosio se retiró a Hispania. La razón de su retiro, y la relación (si es que la había) entre él y la muerte de su padre no queda clara. Es posible que fuera cesado en su mando por el emperador Valentiniano I después de la pérdida de dos de las legiones de Teodosio ante los sármatas a finales de 374.

La muerte de Valentiniano I en 375 creó un pandemónium político. Temiendo más persecuciones debido a sus relaciones familiares, Teodosio abruptamente se retiró a sus fincas familiares donde se adaptó a la vida de un aristócrata provincial.

Desde 364 hasta 375, el Imperio Romano estuvo gobernado por dos co-emperadores, los hermanos Valentiniano I y Valente; cuando Valentiniano murió en 375, sus hijos, Valentiniano II y Graciano, le sucedieron como gobernantes del Imperio Romano de Occidente. En 378, después Valente fue asesinado en la batalla de Adrianópolis, Graciano nombró a Teodosio como reemplazo del caído emperador como co-augusto para Oriente. Graciano fue asesinado en una rebelión en 383, luego Teodosio nombró a su hijo mayor, Arcadio, su co-augusto para Oriente. Después de la muerte en 392 de Valentiniano II, a quien Teodosio había apoyado contra una serie de usurpadores, Teodosio gobernó como único emperador, nombrando co-augusto para Occidente a su hijo menor Honorio (en Milán, el 23 de enero de 393), y derrotando al usurpador Eugenio el 6 de septiembre de 394, en la batalla del Frígido (río Vipava, actual Eslovenia).

Familia

De su primera esposa, la probablemente hispana Aelia Flacila Augusta, tuvo dos hijos, Arcadio y Honorio y una hija , Aelia Pulqueria; Arcadio fue su heredero en Oriente y Honorio en Occidente. Tanto Elia Flacila como Pulqueria murieron en 385.

Su segunda esposa (nunca declarada Augusta) fue Gala, hija del emperador Valentiniano I y su segunda esposa Justina. Teodosio y Gala tuvieron tres hijos que fueron un niño, Graciano, nacido en 388 que murió joven y una hija Aelia Gala Placidia (392450). Placidia fue la única descendiente que llegó a adulta y más tarde se convirtió en emperatriz; un tercer hijo (un niño), Juan, murió con su madre durante el parto en 394.

Política diplomática con los godos

Los godos y sus aliados (vándalos, taifalae, bastarnos y los nativos carpianos) afianzados en las provincias de Dacia Panonia inferior oriental absorbieron la atención de Teodosio. La crisis gótica fue tan profunda que su co-emperador Graciano renunció al control de las provincias ilirias y se retiró a Tréveris en la Galia para dejar que Teodosio actuara sin estorbos. Una gran debilidad en la posición romana tras la derrota de Adrianópolis fue el reclutamiento de los bárbaros para luchar contra otros bárbaros. Para reconstruir el Ejército Romano de Occidente, Teodosio necesitaba encontrar soldados capacitados y así se volvió hacia los hombres más cualificados que tenía a mano: los bárbaros recientemente establecidos en el Imperio. Esto causó muchas dificultades en la batalla contra los bárbaros pues los luchadores recientemente reclutados tenían poca o ninguna lealtad hacia Teodosio.

Teodosio se vio forzado al costoso expediente de embarcar sus reclutas a Egipto y reemplazarlos con romanos más experimentados, pero aún había cambios de alianzas que produjeron reveses militares. Graciano envió generales a limpiar las diócesis de Iliria (Panonia y Dalmacia) de godos, y Teodosio fue capaz, finalmente, de entrar en Constantinopla el 24 de noviembre de 380, después de dos campañas. Los tratados finales con el resto de las fuerzas godas, firmados el 3 de octubre de 382, permitieron a amplios contingentes de godos principalmente tervingios establecerse a lo largo de la frontera danubiana meridional en la provincia de Tracia y gobernarse a sí mismos con bastante amplitud. Los godos entonces establecidos dentro del imperio tuvieron, como resultado de los tratados, obligaciones militares de luchar por los romanos como un contingente nacional, en oposición a estar totalmente integrados dentro de las fuerzas romanas. Sin embargo, muchos godos servirían en legiones romanos y otros, como foederati, durante una campaña individual, mientras que bandas de godos de cambiante lealtad se convirtieron en un factor desestabilizador en las luchas intestinas por el control del Imperio. En los últimos años del reinado de Teodosio, uno de los líderes emergentes llamado Alarico, participó en la campaña de Teodosio contra Eugenio en 394, sólo para regresar a su comportamiento rebelde contra el hijo de Teodosio y sucesor en Oriente, Arcadio, poco después de la muerte de Teodosio.

Guerras civiles en el Imperio

Después de la muerte de Graciano en 383, el interés de Teodosio se centró en el Imperio Romano de Occidente puesto que el usurpador Magno Clemente Máximo había tomado todas las provincias de Occidente salvo Italia. La amenaza autoproclamada era hostil a los intereses de Teodosio, puesto que el emperador reinante, Valentiniano II, enemigo de Máximo, era su aliado. Teodosio, sin embargo, fue incapaz de hacer gran cosa con Máximo debido a su aún inadecuada capacidad militar y se vio forzado a mantener su atención en asuntos locales. Sin embargo, cuando Máximo comenzó la invasión de Italia en 387, Teodosio se vio forzado a entrar en acción. Los ejércitos de Teodosio y Máximo se encontraron en 388 en Poetovio y Máximo fue derrotado. El 28 de agosto de 388 Máximo fue ejecutado.

Surgieron de nuevo problemas, después de encontrarse a Valentiniano ahorcado en su habitación. El magister militum Arbogastes lo atribuyó a un suicidio. Arbogastes, incapaz de asumir el papel de emperador, eligió a Eugenio, anteriormente maestro de retórica. Eugenio comenzó un programa de restauración de la fe pagana, y buscó, en vano, el reconocimiento de Teodosio. En enero de 393, Teodosio dio a su hijo Honorio el rango pleno de augusto de Occidente, aludiendo a la falta de legitimidad de Eugenio.

Teodosio hizo campaña en contra de Eugenio. Los dos ejércitos se encontraron en la batalla del Frígido en septiembre de 394. La batalla comenzó el 5 de septiembre de 394 con un asalto frontal total por parte de Teodosio contra las fuerzas de Eugenio. Teodosio fue rechazado y Eugenio pensó que la batalla estaba acabada. En el campo de Teodosio la pérdida del día disminuyó la moral. Se dice que Teodosio recibió la visita de dos «jinetes celestiales vestidos todo de blanco» que le dieron ánimos. El día siguiente, la batalla volvió a empezar y las fuerzas de Teodosio se vieron ayudadas por un fenómeno natural conocido como el Bora, que produce vientos ciclónicos. El Bora sopló directamente contra las fuerzas de Eugenio y rompió la línea.

El campo de Eugenio tomado por asalto y Eugenio fue capturado y poco después ejecutado. Así Teodosio se convirtió en el único emperador.

Teodosio el mecenas

Teodosio supervisó la retirada en 390 de un obelisco egipcio desde Alejandría a Constantinopla. Actualmente es conocido como el obelisco de Teodosio y aún permanece en pie en el Hipódromo, que era el centro de la vida pública de Constantinopla y escena de confusión política. Volver a erigir el monolito fue un desafío para la tecnología que se había afinado en la construcción de armas de asedio. El obelisco, aún reconocible como un símbolo solar, se había trasladado desde Karnak a Alejandría junto con el que hoy es el obelisco laterano de Constancio II. El obelisco laterano fue embarcado a Roma poco después, pero el otro pasó toda una generación tendido en los muelles debido a la dificultad que representaba intentar embarcarlo a Constantinopla. Con el tiempo, el obelisco se fragmentó en el tránsito. La base de mármol blanco está totalmente cubierta por bajorrelieves documentando la casa Imperial y la hazaña de ingeniería de trasladarlo a Constantinopla. Teodosio y la familia imperial están separados de los nobles entre los espectadores en el palco imperial con una cubierta sobre ellos como signo de su estatus. El naturalismo del arte romano tradicional en semejantes escenas dio paso en estos relieves a un arte conceptual: la idea de orden, decoro y rango respectivo, expresado en apretadas hileras de caras. De este manera se empieza a poner de manifiesto que los temas formales comienzan a desbancar los detalles transitorios de la vida mundana, celebrados en los retratos paganos. El cristianismo acababa de ser adoptado como la nueva religión de estado.

El Forum Tauri de Constantinopla fue rebautizado y redecorado como el foro de Teodosio, incluyendo una columna y un arco de triunfo en su honor.

El cristianismo niceno se convierte en religión de estado

Teodosio promovió el trinitarismo niceno dentro del cristianismo y el cristianismo dentro del Imperio. El 27 de febrero de 380, declaró el cristianismo católico la única religión imperial legítima, acabando con el apoyo del Estado a la religión romana tradicional.

Credo niceno

En el siglo IV, la iglesia cristiana estaba dividida por la controversia sobre la divinidad de Jesucristo, su relación con Dios Padre y la naturaleza de la Trinidad. En 325, Constantino I el Grande convocó el concilio de Nicea, que afirmó que Jesús, el Hijo, era igual al Padre, uno con el Padre, y de la misma sustancia (homoousios en griego). El concilio condenó las enseñanzas del teólogo Arrio: que el Hijo fue creado inferior a Dios Padre, y que el Padre y el Hijo eran de una sustancia similar (homoiousios en griego) pero no idéntica (véase Antitrinitarismo). A pesar de la decisión del concilio, continuó la controversia. Al tiempo del ascenso de Teodosio, había aún varias facciones eclesiásticas que promocionaban una cristología alternativa.

Arrianos

Aunque ninguno de los principales clérigos dentro del Imperio se adhirieran explícitamente a Arrio (un presbítero de Alejandría, Egipto) o sus enseñanzas, aún había algunos que usaban la fórmula homoiousios, y otros que intentaban eludir el debate diciendo simplemente que Jesús era como (homoios en griego) Dios Padre, sin hablar de sustancia (ousia). Todos estos no nicenos frecuentemente eran denominados arrianos (esto es, seguidores de Arrios) por sus oponentes, aunque ellos mismos no se habrían identificado como tales.

El emperador Valente había favorecido al grupo que usaba la fórmula homoios; se trataba de la teología predominante en gran parte de Oriente y, bajo los hijos de Constantino I el Grande, se introdujo en Occidente. Teodosio, por su parte, seguía de cerca el credo niceno que era la interpretación dominante en Occidente y sostenida por la importante iglesia de Alejandría.

Establecimiento de la ortodoxia nicena

El 26 de noviembre de 380, dos días después de haber llegado a Constantinopla, Teodosio expulsó al obispo no niceno, Demófilo de Constantinopla, y nombró a Melecio de Antioquía patriarca de Antioquía, y Gregorio Nacianceno, uno de los Padres capadocios de Antioquía (hoy en Turquía), patriarca de Constantinopla. Teodosio acababa de ser bautizado, por el obispo Acolio de Tesalónica, durante una severa enfermedad, como era frecuente en el mundo del primer cristianismo.

El 27 de febrero de 380 él, Graciano y Valentiniano I publicaron un edicto para que todos sus súbditos profesaran la fe de los obispos de Roma y Alejandría (esto es, la fe nicena). El movimiento fue principalmente una ofensiva contra las diversas creencias que habían surgido fuera del arrianismo, pero sectas disidentes menores, tales como los macedonios, también fueron prohibidos. El texto exacto de este decreto, reunido en el Codex Theodosianus XVI.1.2, fue:

Es nuestro deseo que todas las diversas naciones que están sometidas a nuestra Clemencia y Moderación, deben continuar en la profesión de esa religión que fue transmitida a los romanos por el divino apóstol Pedro, tal como ha sido conservada por la fiel tradición y que actualmente es profesada por el Pontífice Dámaso y por Pedro, Obispo de Alejandría, un hombre de santidad apostólica. De acuerdo con la enseñanza apostólica y la doctrina del Evangelio, creamos en una sola deidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en igual majestad y en una santa trinidad. Autorizamos a los seguidores de esta ley que asuman el título de católicos cristianos; pero por lo que se refiere a los otros, pues, en nuestro juicio ellos son locos insensatos, decretamos que sean señalados con el ignominioso nombre de herejes, y no pueden pretender dar a sus conventículos el nombre de iglesias. Ellos sufrirán en primer lugar la reprensión de la condena divina y en segundo lugar el castigo de nuestra autoridad que de acuerdo con el deseo del Cielo decidirá infligir. (Henry Bettenson, Documents of the Christian Church, Oxford University Press, 1967, 2.ª (1.ª 1943), pág. 22).

En mayo de 381, Teodosio convocó un nuevo concilio ecuménico en Constantinopla para reparar el cisma entre Oriente y Occidente sobre la base de la ortodoxia nicena. «El concilio se proponía fijar la ortodoxia, incluyendo a la misteriosa Tercera persona de la Trinidad, el Espíritu Santo que, aunque igual que el Padre 'procedía' de Él, mientras que el Hijo fue 'engendrado' por él.» El concilio también «condenó las herejías apolonia y macedonia, clarificó las jurisdicciones eclesiásticas según las fronteras civiles de las diócesis y decidió que Constantinopla era la segunda en precedencia respecto a Roma».

Con la muerte de Valente, el protector de los arrianos, su derrota probablemente dañó el prestigio de la facción homoiana.

Conflictos paganos durante el reinado de Teodosio I

Muerte del Emperador Romano de Occidente Valentiniano II

El 15 de mayo de 392 Valentiniano II fue encontrado ahorcado en su residencia en la ciudad de Vienne en la Galia. El pagano y soldado franco Arbogastes, protector de Valentiniano y magister militum, afirmó que era un suicidio. Arbogastes y Valentiniano se habían disputado frecuentemente el gobierno sobre el Imperio Romano de Occidente, y Valentiniano también se había quejado del control de Arbogastes sobre él a Teodosio. Así que cuando la noticia de su muerte llegó a Constantinopla, Teodosio creyó, o al menos sospechó, que Arbogastes estaba mintiendo y que había tramado la desaparición de Valentiniano. Estas sospechas se incrementaron con la elevación por Arbogastes de un tal Eugenio, oficial pagano, a la posición de Emperador de Occidente, y las veladas acusaciones que Ambrosio, el Obispo de Milán, lanzó durante la oración fúnebre por Valentiniano.

La muerte de Valentiniano II hizo estallar la guerra civil entre Eugenio y Teodosio sobre el gobierno de Occidente en la batalla del Frígido. El resultado, la victoria oriental, llevó a la última y breve unificación del Imperio Romano bajo Teodosio, y la última e irreparable división del imperio tras su muerte.

Proscripción del Paganismo

Durante la primera parte de su gobierno, Teodosio parece haber olvidado el prestigio semi-oficial de los obispos cristianos; de hecho, había verbalizado su apoyo a la conservación de templos o estatuas paganas como edificios públicos útiles. A principios de su reinado, Teodosio era bastante tolerante con los paganos, pues necesitaba el apoyo de la influyente clase dirigente pagana. Sin embargo, con el tiempo, erradicaría los últimos vestigios de paganismo con gran severidad. Su primer intento de dificultar el paganismo fue en 381 cuando reiteró la prohibición de Constantino del sacrificio. Pero durante la mayor parte de principios de su reinado fue muy tolerante con los paganos del Imperio.

En 388 envió un prefecto a Siria, Egipto, y Asia Menor con el propósito de disolver asociaciones paganas y destruir sus templos. El Serapeum de Alejandría fue destruido durante esta campaña. En una serie de decretos llamados los «decretos teodosianos» progresivamente declaró que aquellas fiestas paganas que no se hubieran convertido en fiestas cristianas serían entonces días laborables (en 389). En 391, reiteró la prohibición de sacrificios de sangre y decretó que «nadie irá a los santuarios, paseará por los templos, o elevará sus ojos a estatuas creadas por obra del hombre». Los templos que así cerraron fueron declarados «abandonados», y el obispo Teófilo de Alejandría inmediatamente destacó en la solicitud de permiso para demoler un lugar y cubrirlo con una iglesia cristiana, un acto que debió recibir aprobación general, puesto que mitreos formando criptas de iglesias, y templos formando los cimientos de iglesias del siglo V aparecen por todo el Imperio Romano. Teodosio participó en acciones de los cristianos contra los principales lugares paganos: la destrucción del gigantesco serapeum de Alejandría por soldados y ciudadanos cristianos locales en 392, de acuerdo con las fuentes cristianas autorizada por Teodosio (extirpium malum), ha de verse en contraste con un complicado fondo de violencia menos espectacular en la ciudad: Eusebio de Cesarea menciona peleas callejeras en Alejandría entre cristianos y no cristianos ya en el año 249, y los no cristianos habían participado en las luchas por y en contra de Atanasio en 341 y 356. «En 363 mataron al obispo Jorge por actos repetidos de manifiesto escándalo, insulto y pillaje de los tesoros más sagrados de la ciudad».[17] Que la destrucción del serapeum significara la destrucción o saqueo de la biblioteca, que la biblioteca hubiera dejado de existir antes, o que los fondos fueran conservados en otro lugar, es un asunto que aun no está claro (Ver Destrucción en Biblioteca de Alejandría).

Por decreto de 391, Teodosio acabó también con los subsidios que aún se escurrían hacia algunos restos del paganismo civil greco-romano. El fuego eterno en el Templo de Vesta en el Foro Romano fue extinguido, y las Vírgenes Vestales fueron disueltas. Celebrar los auspicios y practicar la brujería serían castigados. Miembros paganos del Senado en Roma apelaron a él para restaurar el Altar de la Victoria en la Sede del Senado; él se negó. Después de los últimos Juegos Olímpicos de 393, Teodosio canceló los juegos, y así se acabó con el cálculo de las fechas por las Olimpiadas. Ahora Teodosio se representó a sí mismo en las monedas sosteniendo el lábaro.

El aparente cambio de política que se aprecia en los «decretos teodosianos» ha sido atribuido a menudo a la creciente influencia de Ambrosio, obispo de Milán. Merece la pena destacar que en 390, Ambrosio había excomulgado a Teodosio, quien recientemente había ordenado la masacre de 7.000 habitantes de Tesalónica, en respuesta al asesinato de su gobernador militar establecido en la ciudad, y que Teodosio llevó a cabo varios meses de penitencia pública.

Algunos historiadores modernos se cuestionan las consecuencias de las leyes contra los paganos. Otros siguen recalcando la importancia del apoyo imperial al cristianismo como potenciador de conversiones, tanto por la prohibición de los cultos paganos como por el reparto prioritario de cargos publicos entre los cristianos.

Muerte

Teodosio murió, después de combatir un edema vascular, en Milán el 17 de enero de 395. Ambrosio organizó y logró que Teodosio reposara en una finca en Milán. Ambrosio pronunció un panegírico titulado De Obitu Theodosii ante Estilicón y Honorio en el que Ambrosio detalló la supresión de la herejía y el paganismo por Teodosio. Teodosio fue definitivamente trasladado a Constantinopla el 8 de noviembre de 395.

Referencias

  • Todo o parte de este artículo fue creado a partir de la traducción del artículo Theodosius I de la Wikipedia en inglés, bajo licencia GFDL.
  • Brown, Peter, The Rise of Western Christendom, 2003, p. 73-74
  • Williams, Stephen y Gerard Friell, Theodosius: The Empire at Bay, Yale University Press, 1994.

Véase también

Enlaces externos

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