Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Programa de la Semana Cultural "Córdoba de Gala"

Lunes, 28 de noviembre, 20:00 horas. Clausura de las I Jornadas de Salud y actividad físico-deportiva.
Conferencia: "Alimentación. Nutrición. Dietas. Suplementos dietéticos", a cargo del Doctor Antonio Escribano Zafra. Presenta Manuel Guillén del Castillo. Salón Cajasur. C/ Reyes Católicos 6.

Miércoles, 30 de noviembre, 19:30 horas. Ciclo Tiempos de Historia. Conferencia: "Carlos Castilla: Semblanza de una gran humanista",
a cargo del filólogo y bibliófilo José Antonio Cerezo. Presenta José Luis García Clavero. Sede del Ateneo.

Jueves, 1 de diciembre, 19:00 horas. Ciclo Versos en al-Andalus. Coordinado y presentado por los ateneístas Jorge Colemero y José Luis García Clavero. Cuenta con tres destacados poetas: José Luis Campal, Manuel Sanchiz Salmoral y Ángela Vallejo. Lugar: Biblioteca Viva de al-Andalus Cuesta del Bailío 3.

Viernes, 2 de diciembre, 19:30 horas. Presentación del Poemario "El malecón del alba", de Luis Ángel Ruiz. Presenta Antonio Flores Herrera.Sede del Ateneo.

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
VIII Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Inserta tus fotos

Rafael Gutiérrez Bancalero

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Bancalero.jpg

Rafael Gutiérrez Bancalero. Estudioso y aficionado al arte flamenco, nació en Córdoba el 4 de febrero de 1942.

Biografía

Como escribe en su cuaderno de memorias titulado Vivir y Sentir el arte en la cercanía de amigos: "A lo largo de nuestra vida y través del tiempo, hasta nosotros llegan toda clase de sentimientos, emociones, historias pasadas y sobre todo personas".

Cree y estima, que la convivencia, conocer a personas, saber y poder escuchar, conocer sus experiencias, sus vivencias y conocimientos, hace que nuestro comportamiento sea razonablemente más abierto hasta convertirnos en terreno fértil, donde alguna cualidad positiva arraigue en nosotros. Recuerdos de su niñez le llevan hasta su padre, persona que admiraba las obras de Arte, sobre todo las realizadas a través del mármol, ya que su oficio fue el de trabajador del mismo en todas sus facetas, aunque él sólo llego a ser un buen artesano, siempre observador y admirador de los trabajos bien realizados. Todo ese concepto de admirar el Arte, sus explicaciones, sus sentimientos para hacerle comprender lo que es el mundo, lo que realmente distingue a los artistas, los de cualquier orden, ya sea de la pintura, la escultura, escritores, poetas y, sobre todo, el cante flamenco del que era un gran aficionado, ha contribuido a que en Rafael haya siempre una necesidad de vivir cerca de cualquier manifestación artística. Con todo su bagaje de influencias, sin muchos conocimientos, fue aprendiz en el estudio de Amadeo Ruiz Olmos, escultor donde el padre de Rafael trabajaba de pluriempleado. También trabajó de platero, orífice y engastador en joyería, oficio amado por él. Por el azar, aunque algo buscado y deseado, trabajó en la Banca, la verdad que buscando una estabilidad económica para su familia, toda su carrera en la vida se vio compensada. En su centro de trabajo, pude conocer a un gran aficionado al cante flamenco Francisco Dios Canalejo, más conocido como Paco Dios, gran conservador de lo más clásico de Córdoba, a quien Rafael no se cansaba de oírlo en aquellas fiestecillas entre compañeros. A través de la APA del Instituto donde su hija cursaba sus estudios, conoció a varias personas -entre ellas profesores de Arte e Historia- que se organizaban para visitar poblaciones y lugares donde poder disfrutar admirando monumentos, tales como castillos, museos, santuarios. Allí conoció al académico Juan José Vázquez Lesmes, organizador de estas visitas, profesor del Instituto, amante de la poesía, sobre todo la de Antonio Machado. Miembro de la Asociación “Amigos de los Castillos”, lo que despertó en Rafael una sensación nueva, que le invitaba a dedicar su tiempo libre a algo que siempre ha sentido, y sin pensarlo demasiado ingresó en esa Asociación. Dado que es persona de buscar contertulios, ya que le gusta dialogar, el trato y la convivencia en estas visitas fue fácil, pronto encontró dos amigos, uno de ellos compañero de trabajo, Ildefonso Robledo, gran estudioso de la arqueología en general y sobre todo del antiguo Egipto. Y el segundo, Julián Hurtado de Molina, apasionado en Historia y verificador de registros de viejos archivos, donde siempre supo encontrar sus fuentes de información, para dar fe en sus inagotables crónicas. Rafael Gutiérrez, sólo un apasionado escuchador, siempre con el oído alerta y algún libro interesante que leer, al que sacarle el máximo para no quedar en mal lugar cuando se trata de tocar algún tema.

Asociación Arte y Arqueología

Por iniciativa de Julián, y otros amigos que más adelante se incorporan al grupo de los tres, para realizar algunas visitas por la provincia, puestos de acuerdo, deciden crear una Asociación. Nace así la Asociación Arte y Arqueología. Siendo su primer Presidente Alfonso Sánchez Romero, vicepresidente Julián Hurtado, vocal de Arte Manuel Pérez de la Lastra, vocal de Arqueología Ildefonso Robledo y Rafael Gutiérrez, vocal de Visitas Culturales. Más adelante, su dedicación a esta Asociación, fue plena, pasando a ser, secretario, tesorero, vicepresidente, relaciones públicas, sin dejar nunca la vocalía de Visitas Culturales. Por lo que se honra de ser Asociado de Honor. Esta Asociación -en la actualidad Arte Arqueología e Historia- edita desde 1994 su revista anual, eminentemente divulgativa, considerada como vehículo cultural, abierta no solo a los expertos en los temas que se tratan, sino a quienes en general se sientan atraídos a participar en los fines para la fue creada. Hoy día la revista llega gratuitamente a asociados, Institutos y Universidad de Córdoba, llegando a ser considerada como un libro de consultas en algunos de estos centros. Un año más tarde, fueron creados los premios Juan Bernier los cuales se otorgan con carácter anual, para así reconocer la labor de personas e instituciones que vienen destacando por su buen hacer en los campos del Arte, la Arqueología y la Historia.

El Arte Flamenco

Volviendo a las aficiones de Rafael -en realidad son varias las que le atraen-, la que verdaderamente más le hace sentir, es el Arte Flamenco, sus letras son el sentir del pueblo, su expresión artística, sus variados estilos, donde se cuentan experiencias vividas, se reivindican causas justas...., todo lleno de emotividad y sentimiento. A través del maestro y flamencólogo Agustín Gómez, Rafael Gutiérrez llegó a comprenderlo aún mejor de como él lo concebía y se lo explicaba su querido padre. No obstante siempre lo supo valorar. Corrían los años 79 y 80, cuando conoció a Pepe Muñoz, gran aficionado a este arte y miembro de la Peña El Rincón Flamenco y, como es muy natural, sin pensar y comenzando una conversación con Pepe, Rafael le sugiere que es aficionado al Cante Flamenco, le cambia el semblante y le hace un pequeño examen, le pregunta que si le gusta Antonio Molina, El Príncipe Gitano, etc. Rafael le contesta que sí, pero le gusta más Juan Talega, Pepe de la Matrona, Fosforito, Antonio Chacón, Bernardo el de Los Lobitos, Manuel Vallejo y otros. Puede decir que aprobó. Le ofreció ser socio de su Peña como él la llamaba, por lo que ingresó en esa Peña que en aquellos tiempos fue para Rafael el darse por entero a ese Arte que siempre lo lleva dentro. Formó parte de su directiva, siendo tesorero durante un par de años. Rafael se define como una persona amante del Arte Flamenco, aunque su presencia en muchos acontecimientos, no ha sido nunca demasiado prolifera. Pertenece como alumno a la Cátedra de Flamencología Agustín Gómez, antes llamada Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba, desde el segundo año de su fundación y afirma que la añora en el tiempo de vacaciones, siente que le falta algo. Últimamente, como una recompensa a su inclinación a buscar con quien compartir sus horas de convivencia, se encuentra con unos contertulios, en su mayoría también alumnos de la Cátedra, donde puede dialogar, ser oído y escuchar, -para él lo más grande-. Los viernes de cada semana, se reúnen estos amigos, que siempre aportan algo a su persona, sentimientos compartidos, afición, debates, experiencias vividas y sobre todo, verdad. Ellos: Manolo Moriana, José Vargas, Agustín Gómez, Paco Lucena, Francisco Jiménez, Víctor Borau, Antonio del Pino, Antonio Perea, Miguel Collado, Miguel Domínguez..., y el profesor Luis de Córdoba, que también les visita de vez en cuando, y el propio Rafael Gutiérrez Bancalero. Como él afirma: “Siempre buscando las personas y la presencia de nuestra humanidad”.