Ateneo de Córdoba. Calle Ángel Ganivet, número 3 local bajo.

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Lunes, 17 de septiembre, 20:00 horas, presentación del libro TODO ES UN INSTANTE,
del ateneísta Fernando Sánchez Mayo, en la Delegación de Cultura, C/. Capitulares 2.

Miércoles, 19 septiembre, 19:00 horas, se reanuda la Tertulia Poética con el ciclo
"Tertulianos de honor", en este caso sobre Francisco Carrasco, presenta Javier Ortiz.

Jueves, 20 septiembre, 20:00 horas,Teatro en el Ateneo con la obra "Crítica de la Razón Pura", de Antonio Varo Baena.

Sábado, seis de octubre, se celebrará en Dos Hermanas (Sevilla) el IX Encuentro de Ateneos de Andalucía, la asistencia tiene un coste de 30 euros, con comida y desplazamiento. Plazo hasta el 25 septiembre.

Fallado el VI Premio de Relato Rafael Mir, el ganador ha sido el escritor y profesor cordobés Fernando Molero Campos con la obra titulada: RUISEÑORES DE FUEGO.

FALLADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA:

Fallo XXXIV Premio de Poesía Juan Bernier
Fallo VI Premio de Relato Rafael Mir
Fallo VI Premio Agustín Gómez de Flamenco
Entregadas las Fiambreras de Plata Año 2018
en el Real Círculo de la Amistad.

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José Echegaray

De Ateneo de Córdoba
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José Echegaray y Eizaguirre (Madrid, 19 de abril de 1832 - Madrid, 14 de septiembre de 1916) fue un Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, matemático, dramaturgo y político español.

José Echegaray fue un polifacético personaje de la España de finales del siglo XIX. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, por la Escuela de Madrid, matemático, dramaturgo, político... con excelentes resultados en todas las áreas en las que se involucró. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1904, y desarrolló varios proyectos en ejercicio de las carteras ministeriales de Hacienda y Fomento. Realizó importantes aportaciones a las matemáticas y a la física. Introdujo en España la geometría de Chasles, la teoría de Galois, las funciones elípticas. Está considerado como el más grande matemático español del siglo XIX. Julio Rey Pastor afirmaba: Para la matemática española, el siglo XIX comienza en 1865 y comienza con Echegaray.

Biografía

Nació en Madrid el 19 de abril de 1832 (en algunas publicaciones parece el año 1833). Su padre, médico y profesor de instituto, era de Aragón y su madre de Navarra. Pasó su infancia en Murcia, donde realizó los estudios correspondientes a la enseñanza primaria. Fue allí, en el Instituto de Murcia, donde comenzó su afición por las matemáticas.

Con el objeto de preparar el ingreso a la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se trasladó con catorce años a Madrid, donde ingresó en el recién creado Instituto de Segunda Enseñanza San Isidro. Cumplidos los veinte, salió de la Escuela de Madrid con el título de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, que había obtenido con el número uno de su promoción, y se tuvo que desplazar a Almería y Granada para incorporarse a su primer trabajo.

En su juventud leía a Goethe, Homero y Balzac, lecturas que alternaba con las de matemáticos como Gauss, Legendre y Lagrange. José Echegaray mantuvo una gran actividad hasta su muerte, ocurrida el 14 de septiembre (en algunas publicaciones aparece el día 4) de 1916 en Madrid. Su extensa obra no dejó de crecer en la vejez: en la etapa final de su vida escribió 25 ó 30 tomos de Física matemática. Con 83 años comentaba:

No puedo morirme, porque si he de escribir mi Enciclopedia elemental de Física matemática, necesito por lo menos 25 años.

Profesor y científico

En 1854 comenzó a dar clase en la Escuela de Ingenieros de Caminos haciéndose cargo de la secretaría de la misma. Allí dio clases de matemáticas, estereotomía, hidráulica, geometría descriptiva, cálculo diferencial y física desde ese año hasta 1868. Desde 1858 a 1860 también era profesor de la Escuela de Ayudantes de Obras Públicas.

Diez años más tarde, cuando contaba 32 años de edad, fue elegido miembro de la Real Academia de las Ciencias Exactas. El discurso de ingreso, titulado Historia de las matemáticas puras en nuestra España, en el que hace un balance, exageradamente negativo y con determinadas lagunas, de la matemática española a través de la historia y en el que defiende la «ciencia básica» frente a la «ciencia práctica», fue fuente de una gran polémica, tal como indican los periodistas Luis Antón del Olmet y Arturo García Carraffa en su libro Echegaray:

Y como el discurso resultara áspero, crudo y hasta agresivo, produjo, a pesar de las felicitaciones y elogios de rúbrica, pésimo efecto en algunos centros y colectividades... Muchos periódicos combatieron su discurso. Los revolucionarios atacaron sus tendencias liberales; los liberales le acusaron de maltratar a la Ciencia Española y la polémica fue ruda porque D. José contestó a todos en el mismo tono que había empleado en su discurso.

Obra científica

En su carrera como científico y profesor publicó muchas obras sobre física y matemáticas. Algunas de ellas, publicadas en su primera etapa, son las siguientes (si bien Echegaray estuvo escribiendo hasta el final de sus días):

  • Cálculo de variaciones (1858), que era casi desconocido en España.
  • Problemas de geometría plana (Madrid, Bailly-Baillere, 1865).
  • Problemas de geometría analítica (1865), calificada de obra maestra por Zoel García de Galdeano.
  • Teorías modernas de la física (1867).
  • Introducción a la geometría superior (1867), exponiendo la geometría de Michel Chasles.
  • Memoria sobre la teoría de los determinantes (1868), primera obra en España sobre el tema.
  • Tratado elemental de termodinámica (1868), breve ensayo sobre una ciencia que estaba naciendo entonces.
  • Resolución de ecuaciones y teoría de Galois: lecciones explicadas en el Ateneo de Madrid (Madrid, J.A. García, 1897).

En la política

Sus ideas políticas y económicas liberales le llevaron a participar en la Sociedad Libre de Economía Política en defensa de las ideas librecambistas. Tras la revolución democrática de 1868 y la entrada de Prim en Madrid, Ruiz Zorrilla, con el que había participado activamente en la fundación del Partido Radical, nombró a Echegaray Director General de Obras Públicas, cargo que ocuparía hasta 1869 en que fue nombrado Ministro de Fomento (1869–1870 y 1872) y de Hacienda entre 1872 y 1873. En 1870 formó parte de la comisión que recibió al rey Amadeo de Saboya en Cartagena. Como ministro de Fomento realizó la Ley de Bases de Ferrocarriles.

La abdicación de Amadeo de Saboya el 11 de febrero de 1873 hizo que el gobierno de Ruiz Zorrilla fuera destituido y se formara un nuevo gabinete republicano que sería depuesto con la entrada del ejército en el congreso en enero de 1874 al mando de Pavía. Al golpe siguió la formación de un gobierno de concentración, el cual volvió a requerir los servicios de Echegaray como Ministro de Hacienda, desde donde se le daría al Banco de España el carácter de banco nacional con el monopolio de emisión de billetes.

Tras el pronunciamiento de Martínez Campos que restauró la monarquía en 1874, siguió fiel a sus ideales republicanos. No obstante, participó como diputado en las Cortes monárquicas de 1876, a fin de poder defender su gestión de las críticas de los conservadores. Luego participó con Martos y Salmerón en la fundación del Partido Republicano Progresista en 1880 y, finalmente, aceptó entrar en la política del régimen de la Restauración, formando parte del ala izquierda del Partido Liberal de Sagasta.

Dejó el Ministerio de Hacienda para dedicarse a la literatura. En 1905 regresó de nuevo al Ministerio de Hacienda durante el reinado de Alfonso XII, desaparecido su fervor republicano. Fue además senador vitalicio y Presidente del Consejo de Instrucción Pública.

En la literatura

En 1865 comenzó su actividad literaria con La hija natural aunque no llegó a estrenarla en esa época. Luego, en 1874, escribió El libro talonario, considerada el comienzo de su producción como dramaturgo. Estrenó 67 obras de teatro, 34 de ellas en verso, con gran éxito entre el público de la época, aunque desprovistas de valores literarios para la crítica posterior. En 1896 fue elegido miembro de la Academia de la Lengua. En su primera época sus obras estaban inmersas en la melancolía romántica, muy propia de la época, pero más adelante adquirió un tono más social con una evidente influencia del noruego Henrik Ibsen.

En 1904, Echegaray compartió el Premio Nobel de Literatura con el poeta provenzal Frédéric Mistral, convirtiéndose así en el primer español en recibir un premio Nobel. El premio le fue entregado en Madrid, el 18 de marzo de 1905 por el Rey y la comisión sueca organizadora. La concesión del Nobel de Literatura escandalizó a las vanguardias literarias españolas y, en particular, a los escritores de la Generación del 98. En ese tiempo Echegaray no era considerado un dramaturgo excepcional y su obra era criticada muy duramente por escritores de tanto relieve como Clarín o Emilia Pardo Bazán aunque de un modo no siempre consecuente. En el propio Clarín pueden leerse críticas elogiosas. Él mismo mantuvo siempre una actitud distante con sus obras, no obstante contaba con la admiración de autores como Bernard Shaw o Pirandello. Pero Echegaray tenía un gran prestigio en la España de principios del siglo XX, un prestigio que alcanzaba los campos e la literatura, la ciencia y la política y una asentada fama en le Europa de su tiempo. Sus obras triunfaron en Londres, París, Berlín o Estocolmo.

Fue presidente del Ateneo de Madrid (1888); miembro de la Real Academia Española donde ocupó el sillón "e" minúscula entre 1894 y 1916; senador vitalicio (1900) y dos veces presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1894–1896 y 1901–1916); primer Presidente de la Sociedad Española de Física y Química, creada en 1903; catedrático de Física matemática de la Universidad Central (1905); presidente de la sección de Matemáticas de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias (1908); y primer Presidente de la Sociedad Matemática Española (1911). En 1907, a propuesta de Ramón y Cajal, la Academia de Ciencias creó la Medalla Echegaray y se le concedió a José Echegaray la primera de ellas.

Obra literaria

Algunas de sus obras más destacadas son:

  • La esposa del vengador (1874).
  • En el puño de la espada (1875).
  • Locura o santidad (1876).
  • El gran Galeoto (1881).
  • Mariana (1892).
  • El hijo de Don Juan (1892).
  • Mancha que limpia (1895).
  • El loco de Dios (1900).
  • Lances entre caballeros (Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, s.a.)
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