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Contracultura

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Se denomina Contracultura a los valores, tendencias y formas sociales que chocan con los establecidos dentro de una sociedad. Aunque hay tendencias contraculturales en todas las sociedades, el término contracultura se usa especialmente para referirse a un movimiento organizado y visible cuya acción afecta a muchas personas y persiste durante un período de tiempo considerable. Así pues, una contracultura es la realización, más o menos plena, de las aspiraciones y sueños de un grupo social marginal. Podemos considerar ejemplos como el romanticismo del siglo XIX, la bohemia que se inicia en el siglo XIX y dura hasta hoy, la Generación beat norteamericana de los años cincuenta, los movimientos contraculturales de los años sesenta, influidos por la Generación Beat, y el movimiento punk de finales de los setenta hasta hoy.

La palabra puede y debe entenderse en dos sentidos: por una parte, constituye una ofensiva contra la Cultura (oficial); por otra, una "cultura a la contra" que permanece (al menos en un primer momento) al margen del mercado y los medios de formación de masas, en el underground. Se trata, pues, de manifestaciones culturales que se presentan como alternativa a la cultura predominante, generalmente preservadas y transmitidas por pequeños grupos sociales.

La contracultura de los años cincuenta y sesenta

Los grandes iniciadores de la revolución contracultural fueron los beatniks: Allen Ginsberg, Jack Kerouac y William Burroughs, forjadores de la identidad inconformista y, a la postre, cimientos del movimiento hippie. En la segunda mitad de los sesenta Timothy Leary, Ken Kesey, Alan Watts y Norman O. Brown, entre otros, desarrollaron la teoría y praxis contracultural, convirtiéndose en cabezas visibles del movimiento. La música pop de la época no se entiende sin este contexto intelectual y social: de hecho, la cantante de blues Janis Joplin fue el símbolo femenino de la contracultura de los sesenta. Otros artistas muertos en plena juventud, como Jimi Hendrix y Jim Morrison fueron considerados también como mártires e iconos del movimiento. Surge también en Estados Unidos un cómic underground que tendría influencia en otros países, como España.

Uso erróneo

En ocasiones se ha señalado a las contraculturas como modas relativamente inofensivas y pasajeras. En estos casos se las considera "subculturas" o subproductos, de la cultura dominante y no se contraponen a la misma.

Se ha señalado también que el término "contracultura" puede resultar engañoso desde un punto de vista epistémico, pues da a entender que un grupo social determinado, caracterizado por prácticas "contravencionales" a la cultura dominante, logra erigir una cultura completamente independiente. Sin embargo, las manifestaciones culturales de los grupos marginales, en la medida en que reaccionan contra la cultura dominante, dependen para su definición de dicha cultura y no constituyen un proyecto.

Enlaces externos

Bibliografía

  • Goffman, Ken La contracultura a través de los tiempos. De Abraham al acid-house, Barcelona: Editorial Anagrama, 2005. ISBN 84-339-2571-7.
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